
Supongamos que comprimimos los 15.000 millones de años de existencia que se estima tiene nuestro Universo (13.700, según los últimos datos) al intervalo de un solo año. Asignando entonces al Big Bang la fecha del 1 de enero de ese, llamémosle Año Cósmico, tendríamos que:
- El origen de la Vía Láctea se situaría en torno al 1 de mayo.
- Nuestro Sistema Solar comenzaría a formarse alrededor del 9 de septiembre, y la Tierra como planeta el 14 de ese mismo mes.
- El origen de la vida en la Tierra alrededor del 25 de septiembre.
- Sobre el 26 de diciembre, en el período triásico, la aparición de los primeros mamíferos.
- El 28 de diciembre, menuda inocentada, se extinguen los dinosaurios, que habrían aparecido en Nochebuena, dicho sea de paso.
- Aparición del primer hombre: a las 22:30 del 31 de diciembre.
- La historia escrita ocuparía apenas los 10 últimos segundos de la víspera de Año Nuevo, siendo el periodo transcurrido desde el ocaso del Medievo hasta la época contemporánea de poco más de un segundo...
A la vista de este Calendario Cósmico, ¿qué creen ustedes que podrían depararnos los primeros segundos del próximo Año Nuevo? Estos y otros asuntos pueden encontrarlos en Los Dragones del Edén (Carl Sagan, 1977), un libro mítico en el campo de la divulgación científica ─galardonado además con el premio Pulitzer─ que especula sobre el origen y la evolución de la inteligencia humana. Aprovecho la ocasión para recomendarlo con gran entusiasmo, así como también recomiendo la que quizá sea la serie de divulgación científica más prestigiosa y difundida de todos los tiempos: "Cosmos", de Carl Sagan. Un viaje a través del tiempo y del espacio que recorre y explica de forma amena y sencilla la evolución del Universo desde el Big Bang hasta la época actual. Precisamente en uno de aquellos capítulos nos hablaba Sagan del Año Cósmico. Con él les dejo: