
Camarón y Tomatito
Camarón de la Isla.
Hay que tener horchata en las venas para no emocionarse al oír esto. Dicen que la música es sentimiento, y no hay mejor prueba de ello que la canción que hoy les dejo. Duende, ángel, magia... Llámenlo como quieran; para mi es arte, arte de primera línea en forma de ondas acústicas concebidas para penetrar en lo más profundo de nuestro hemisferio cerebral derecho. Esto no se analiza; se siente. Mírense el vello de los brazos y adivinen quién es el responsable.
Hay que tener horchata en las venas para no emocionarse al oír esto. Dicen que la música es sentimiento, y no hay mejor prueba de ello que la canción que hoy les dejo. Duende, ángel, magia... Llámenlo como quieran; para mi es arte, arte de primera línea en forma de ondas acústicas concebidas para penetrar en lo más profundo de nuestro hemisferio cerebral derecho. Esto no se analiza; se siente. Mírense el vello de los brazos y adivinen quién es el responsable.
Nunca fui muy aficionado al género, lo que no es óbice alguno para no reconocer el inmenso talento de estas dos grandes figuras del flamenco intemporal: Camarón, y el artista que aparecerá en la próxima entrada. Aunque no me quedo del todo tranquilo dejando fuera a Tomatito. Así que, hagamos un pack con los tres.
Me apetecía reivindicar el buen nombre de algo tan nuestro como el flamenco, arte patrio por antonomasia. Queda dicho pues.
Me apetecía reivindicar el buen nombre de algo tan nuestro como el flamenco, arte patrio por antonomasia. Queda dicho pues.
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Venta de Vargas (San Fernando). Ahí comenzó todo.