domingo, 16 de noviembre de 2014

Jazz Sessions (L)

Sigue la sequía de ideas en la sesera de vuestro amigo Kine. En estos momentos solo tengo tiempo para escuchar alguna que otra pieza musical entre horas y para dar una vuelta por el exterior los fines de semana con mi pequeña cámara digital al bolsillo, mi último pasatiempo (algo nada original, dicho sea de paso). Y créanme: ni tiempo de exposición, ni distancia focal, ni leches. Siempre he dicho que el secreto de la fotografía consiste en tener un poco de vista para buscar el ángulo adecuado y en realizar muchas tomas; alguna siempre se salva. Y si no, pues la salvamos con Photoshop.


Y bien, ¿que con qué les voy a deleitar en esta ocasión? Pues nada más y nada menos que con nuestra querida Candy Dulfer, aquella bella saxofonista que allá por el comienzo de la década de los 90 irrumpió en el panorama musical internacional con su elegante "Lyly was here" (seguro que les suena).


Fotogénica la chica.


"Strasbourg / St. Denis" es el nombre de la pieza elegida para este Jazz Sessions. Diez minutos y cuarenta y siete segundos de encanto y seducción, que conseguirán sumergirnos en un estado de gracia entre lo terrenal y lo divino, alejado de toda suerte de preocupaciones.

Saxo y trompeta de la mano de Candy Dulfer y Jan Van Duikeren respectivamente (reconozco que a este último no lo conocía, aunque a partir de ahora habrá que seguirle el son), en una actuación memorable en el marco del Leverkusener Jazztage 2009. Espero la disfruten tanto como yo.

¡Un abrazo, amigos!


viernes, 24 de octubre de 2014

Jazz Sessions (XLIX)



Sirva esta divertida pieza musical, Limbo Jazz, para recordar y rendir homenaje a dos grandes hitos del género: Duke Ellington y Coleman Hawkins, pianista y saxo respectivamente.

Como decía mi abuelo, gloria bendita.




A falta de algo interesante que contar, espero sea de vuestro agrado este breve momento musical.

Buen fin de semana a todos.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Nada fácil

Foto ventana





Segunda vez que aparece esta canción en el blog (la primera, aquí). Una canción que, por circunstancias personales, adquiere ahora para mí un significado especial.

Esta entrada es para deciros, simplemente, que aquí seguimos aunque no me prodigue mucho últimamente.

Etapa de transición, nubes y claros. Mis historias sobre cine, música y astronomía volverán a este espacio cuando fluyan por sí solas, sin necesidad de forzarlas; actualmente, estoy un poco "disperso". Solo puedo deciros que apareceré y desapareceré como el Guadiana mientras no me encuentre un poco más ubicado. Ruego me disculpéis.

De momento, creo que compensamos sobradamente la ausencia con esta excelente pieza musical de veneración obligada.

Hora de sacar el reclinatorio y postrarse como corresponde ante los chicos de Queen. Canta el guitarrista, Brian May, en uno de sus momentos más inspirados. Adjunto letra.

Leaving home ain't easy (Queen, 1978)

I take a step outside
And I breathe the air
And I slam the door
And I'm on my way
I won't lay no blame
I won't call you names
'Cause I've made my break
And I won't look back
I've turned my back
On those endless games

I'm all through with ties
I'm all tired of tears
I'm a happy man
Don't it look that way?
Shaking dust from my shoes
There's a road ahead
And there's no way back home
Ohhh, but I have to say
Leaving home ain't easy
Ohhh, I never thought it would be easy
Leaving on your own
Ohhh, is the main thing calling me back?
Leaving home ain't easy
On the one your leaving home

Stay, my love, my love, please stay
Stray, my love, what's wrong, my love?
What's right, my love?
Ohhh, leaving home ain't easy
I thought how could I think of leaving
Leaving on your own
Still trying to persuade me that
Leaving home ain't necessary
Leave the only way

Leaving home ain't easy
But may be the only way.

Un abrazo, amigos, y hasta pronto. Feliz cambio de estación.

No todo es kippel no cierra. No todavía.

sábado, 19 de julio de 2014

Jazz Sessions (XLVIII)



El álbum, Porgy & Bess (1957). Ellos, Ella Fitzgerald y Louis Armstrong. La canción, I Got Plenty O'Nuttin'. Un imprescindible del jazz vocal con el sello de George e Ira Gershwin.

Regalito de los dioses.




The things that I prize, like the stars in the skies, are all free.
Got my girl, got my love, got my song.
Got heaven the whole day long.
I got the Sun, got the Moon, got the deep blue sea.
...

Algo de dinero tampoco vendría mal...

martes, 1 de julio de 2014

Maestro liendre

Existe demasiada información, o, mejor dicho, demasiado kippel en la red de redes. Es insensato pretender estar en todas partes y saber de todo. Sucede que, queriendo abarcar tanto, nos quedamos casi siempre en la superficie, como el maestro liendre, que de todo sabe y de nada entiende.


Vida sin Internet (JR Mora)


Devoramos atrozmente infinidad de titulares, compartimos noticias que ni siquiera leemos y hacemos nuestra la opinión de alguien que, como nosotros, también se quedó únicamente en el titular. Y lo más patético, somos incapaces de reconocer que no tenemos ni la más remota idea sobre tal o cual asunto como si fuera una deshonra. Siempre apuntamos haber leído u oído algo, el tintineo de alguna campana lejana como salvoconducto para no quedar marginados fuera de la conversación. Pecamos de inmodestia.

La Blogosfera, Facebook, Twitter y YouTube –menudas instituciones– son las principales plataformas encargadas de sacar temas a la palestra. Son ellas quienes señalan constantemente qué debemos conocer, qué libros hay que leer o qué película hemos de ver para estar al día en cuestión de cultura. Mientras que, si en nuestras consultas cotidianas nos limitamos a buscar la información únicamente a través de Internet, es Google, con sus misteriosos algoritmos, quien decide qué se nos muestra en cada momento… Resulta complicado escapar de esta sutil corriente manipuladora.

No obstante, una cosa ha de quedarnos clara, tener acceso a la “información” y al “conocimiento” no significa en absoluto estar informado. La información hay que cribarla, cotejarla y procesarla; pensar en ella un rato antes de darle al botón “compartir”. Sin embargo, como ya no hay tiempo, ni cribamos ni cotejamos ni procesamos. En lugar de ello, accedemos a una versión reducida y prefabricada de bits (léase el titular o la opinión de fulano en forma de tweet), con la misma naturalidad con que abrimos una sopa de sobre por ahorrar esfuerzos. ¡Y no deberíamos estar cenando sopa de sobre todas las noches! No es saludable.

Sinceramente, no creo que seamos ni más inteligentes ni más felices que hace 15 o 20 años. Lo que llamamos progreso consistió, simplemente, en inventar un mayor número de cacharros y aplicaciones para perder el tiempo pensando menos. Una nueva versión de la “caja tonta” se instauró plenamente en nuestras vidas para volvernos paulatinamente más dependientes, más comodones y más crédulos. En definitiva, más dóciles y manipulables.


Can I go online (Jim Benton)


Nadie puede negar que la lectura comprensiva fue sustituida por una lectura exploratoria: nos da pereza leer (admítelo, amigo, me estás leyendo en diagonal). La lengua, tanto escrita como hablada, se empobrece, se anquilosa (si supierais lo que me está costando escribir esta entrada por falta de costumbre…). ¡Estamos perdiendo hasta la memoria de no ejercitarla! Y es que, como ya todo está a un clic de ratón, nadie se molesta en memorizar nada. Creemos conocer más, pero sabemos menos. Nuestro cerebro ya no absorbe, se impermeabiliza, tal es el caudal de datos al que está expuesto (asusta comprobar la rapidez con que olvidamos lo leído). Resumiendo, nos estamos volviendo tontos casi sin darnos cuenta.

Bienvenidos a la era de las prisas, la dependencia tecnológica y el entumecimiento.

miércoles, 11 de junio de 2014

No soporto #27

La consagración del edulcorante (artificial).




Abominan del azúcar (lo malo nunca fue el uso, sino el abuso) mientras siguen endulzando artificialmente toda la comida; light hasta en la sopa.

Con lo fácil que sería presentar únicamente dos gamas de productos: menos azúcar y ninguna. ¡Y fuera edulcorantes!

jueves, 29 de mayo de 2014

Ludwig van Beethoven

Retrato de Beethoven.


Cuatro notas capaces de hacer resquebrajar un búnker. Con un comienzo así, se tiene mucho ganado...

Cuando Beethoven compuso La Quinta ya arrastraba graves problemas de sordera. Esto fue un desafío a los dioses, un tour de force destinado a perdurar. Tenía que aparecer en el blog.



Leonard Bernstein - Symphony No. 5

martes, 13 de mayo de 2014

Interludio musical #21






Mindi Abair y su banda, desde el salón de su casa, poniendo un poco de jazz en nuestras vidas. I love this sound.