
Los días se suceden uno tras otro, prácticamente indistinguibles, y sigo flotando en un mar de inercia. Es entonces cuando recuerdo su cara y aquel baile.
Rutina. Soporífera y narcótica rutina...
...Y sigue la música...
Y el baile...

Los días se suceden uno tras otro, prácticamente indistinguibles, y sigo flotando en un mar de inercia. Es entonces cuando recuerdo su cara y aquel baile.
Rutina. Soporífera y narcótica rutina...

En esta serie debutaba el tejano Woody Harrelson a la edad de 24 años (un actor que me cae bastante simpático, dicho sea de paso), en un papel que le reportaría un Emmy (año 1989), entre otros premios.

Hace unos días volví a escuchar de nuevo, después de mucho tiempo sin oirla, una canción de The Beatles que se hizo muy famosa también en su versión de Joe Cocker. Me refiero a "With a Little Help from my Friends". Es uno de esos casos en que la versión me acaba gustando más que la canción original. La cuestión es que esta melodía me trae gratos recuerdos. Los recuerdos de una época en que parecía no pasar el tiempo. Son esos años en que uno se limita a vivir, sin más. Bonita etapa.
Las preocupaciones, las prisas y la incertidumbre sobre el rumbo final que seguirá nuestra vida suelen llegar después, cuando se pasa el ecuador de la década que va de los veinte a los treinta años. Menos mal que, gracias al Ubicuo, todas las épocas tienen su encanto...
Otro día os hablo de la serie a la que esta canción puso banda sonora. De momento, aquí tenéis su arranque. Extraordinario arranque: