
Depués de dejar la RKO al final de los años 30, y tras toda una década de éxitos junto a la que fue su mejor pareja de baile en mi modesta opinión (
Ginger Rogers),
Astaire probaría suerte en los siguientes años con diversas actrices, entre las que encontramos a
Rita Hayworth, bailarina de pro. Junto a ella protagonizaría dos películas más que interesantes a principios de los 40:
"Desde aquel beso" (
You'll never get rich, 1941) y
"Bailando nace el amor" (
You were never lovelier, 1942), dos comedias musicales que merece la pena recordar.
La primera,
"Desde aquel beso", es exquisita desde que empieza ─originalísimos créditos iniciales─ hasta su último fotograma. Tiene un ritmo endiablado y una trama llena de divertidos enredos y confusiones, muy a lo
screwball comedy.
Rita Hayworth no desmerece en absoluto como
partenaire del Maestro.
Escena de baile perteneciente a la película "Desde aquel beso".
La segunda,
"Bailando nace el amor", es algo menos alocada que la primera pero igual de disfrutable (o más) que aquella.
Hayworth está especialmente guapa en esta cinta: su luminosa sonrisa, las ondas de su pelo, los vestidos que luce...
¡vean, vean!... Entre sus muchos alicientes nos encontramos, además, con el toque latino que le da
Xavier Cugat y su orquesta. Su inconfundible percusión se funde a la perfección con el prodigioso zapateo de
Fred, dando lugar a unos números absolutamente memorables. Para muestra, un botón:
Solo de claqué perteneciente a la película "Bailando nace el amor".
Desde el punto de vista argumental ambas películas parten de una idea muy similar. En las dos me enredan al bueno de
Fred con una bella señorita, nuestra querida
Rita, con el solo propósito de enmascarar una realidad digamos embarazosa, para, después de muchos malentendidos, terminar acabando juntos pese a la oposición del "liante".
Como digo, dos comedias musicales ligeras ciertamente entretenidas, que, probablemente, nunca alcanzaron el reconocimiento que merecen. Desde
No todo es kippel aprovechamos para recomendar efusivamente el (re)visionado de ambas. Diversión garantizada.