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lunes, 5 de noviembre de 2012

Cinco discos



A día de hoy NO son éstos mis cinco discos favoritos, y tampoco puedo asegurar con certeza que hayan sido los más escuchados por quien estas líneas escribe. Lo único que os digo es que, en su día, me dio bastante fuerte por ellos, hasta el punto de dedicarle semanas y semanas de escucha exclusiva a cada álbum. Cinco compras más que amortizadas podríamos decir. Por cierto, fue el amigo Mr. Lombreeze quien sirvió de fuente de inspiración para esta entrada.

Ordenados por rigurosa fecha de lanzamiento, aquí tenéis cinco discos por los que siento especial cariño:



News of the World (Queen, 1977)




Fue uno de los primeros discos que tuve en formato CD. Bonita portada, ¿verdad? Me encanta el tono intimista de algunos de sus cortes menos conocidos. Canela fina.




...But Seriously (Phil Collins, 1989)





Un álbum excelentemente instrumentado, de sonido limpio y puro. Incluye unas cuantas baladas que aún me erizan el vello, algunas no tan conocidas como All of my life.




Neck and Neck (Chet Atkins & Mark Knopfler, 1990)




Podría pasarme horas enteras escuchando este disco mientras sigo el ritmo con los pies. No tiene desperdicio. Dos grandes de la guitarra disfrutando y haciendo disfrutar.




Que me parta un rayo (Christina y Los Subterráneos, 1992)





Me enamoré completamente de Christina con este disco. Me costó encontrarlo, pero cuando di con él fui uno de los hombres más felices sobre la faz de la Tierra.




Blade Runner (Vangelis, 1994)





Blade Runner no sería lo que es sin esta banda sonora. Me la sigo enchufando cuando necesito paz y tranquilidad. Es también la banda sonora de mis momentos de solitud.

sábado, 29 de enero de 2011

Interludio musical #2






«Los golpes más duros no dejan señal»


Christina Rosenvinge. Una de las cantantes que más fascinación despertó en mí en mi tierna adolescencia, desde su época más pastelosa junto a Álex de la Nuez, hasta aquellos días en que le dio por experimentar en solitario (y en lengua inglesa) con temas algo más raros y personales, pasando por la etapa que más me gusta: sus dos discos con Los Subterráneos. Es precisamente en estos dos discos ─Que me parta un rayo (1992) y Mi pequeño animal (1994)─ donde sale a relucir la parte más rockera de esta esbelta y bella chica de ascendencia danesa. Esa es mi Christina.




En cuanto a "Alicia", la canción que hoy les presento, todo un drama musicalizado. Una pequeña joya tan dura en su letra como el diamante, pero con ese toque hipnótico que suele imprimir a sus grabaciones la dulce y sugerente voz de esta interesante artista. En definitiva, una canción agridulce. Como la vida misma.