
Que si el panorama cinematográfico español está muy mal, que si no levantamos cabeza, que si patatín que si patatán... Hace aproximadamente un mes no dejó el gran Manuel Alexandre, uno de los mejores secundarios que dio nuestro cine. Hoy se nos ha ido Berlanga. Señores, ahora sí que podemos afirmar con rotundidad que el cine español ha muerto. Y ha muerto de viejo, poco a poco y sin nombrar sucesores.
Si a una mesa de cuatro patas le quitamos una, perderá estabilidad pero aún podrá sostenerse. Si le quitamos dos, es muy probable que se venga abajo. Imagínense lo que sucede cuando al cine español, para el caso nuestra mesa, le quitamos no una ni dos, sino sus cuatro patas sostenedoras, los cuatro pilares básicos, esto es: "El Verdugo", "¡Bienvenido, Mister Marshall!", "Plácido" y "Calabuch"... Pues nos quedamos sin cine, sin mesa y sin nada. Claro que, esto no es más que una opinión. Mi opinión. Y en caliente.
Afortunadamente, su obra quedó grabada, grabada en imágenes para la posteridad. Alexandre y Berlanga, descansen en paz, maestros.