
John Ford fue el amo y señor del género (eso dicen). Anthony Mann los hizo muy buenos. Sturges se defendía. El gran olvidado Wyler filmó y firmó uno que está entre mis favoritos. Al todoterreno Walsh también le salió alguno bastante decente. Mankiewicz nos dejó otro ─atípica pero originalísima combinación entre western y comedia─ que me encanta, me fascina. Hasta Eastwood estampó su impronta (al igual que Leone, aunque eso era ya otra cosa)...
Río Bravo, sin embargo, sólo hay uno y es obra de Howard Hawks, el mayor experto en ríos de toda la historia.
Mi western. Nuestro western. El western.

Y como aquí las palabras sobran, pues lo que interesa en realidad es ver esta obra de arte, no que te la cuenten, dejemos que sea nuestro querido Dino quien ponga la música mientras se van decidiendo ustedes...