lunes, 8 de febrero de 2016

Ladrón de pasiones (Douglas Day Stewart, 1984)

Al guaperas de Steven Bauer no se le vio mucho el pelo después de trabajar en El precio del poder con Al Pacino (aunque nunca dejó de hacer cine). Su bombazo en solitario, justo al año siguiente de la cinta firmada por De Palma ─y una de mis películas de culto, dicho sea de paso─ es Thief of Hearts (1984).

Ladrón de pasiones, que así se tituló en España, es lo que se denomina una película de sobremesa: argumento de telenovela, banda sonora nominada a los Razzie y guion repleto de tópicos de culebrón barato. Esa es su carta de presentación. Sin embargo, a mí me encanta y no pude resistirme a dejar fiel registro en el blog.


Thief of Hearts. Cartel de la película.


Para mí, Ladrón de pasiones es una maravillosa instantánea de aquellos gloriosos años 80, con su música sintetizada (atención al tándem formado por Moroder / Faltermeyer; de lo mejorcito, y no bromeo), su ingenua sensualidad y su total falta de pretensiones. Su mayor acierto, quizá sea el no tomarse a sí misma demasiado en serio, como queda de manifiesto en ese prometedor arranque con el Just imagine sonando de fondo en la noche de San Francisco. Será un telefilm, sí. Pero su factura es impecable.

La chica es Barbara Williams, y no os cuento nada más. Simplemente, si alguien se atreve, ya lo sabe: Ladrón de pasiones (hasta el título ahuyenta), esa horterada que fascina a Kine. Avisados estáis. Aunque algún nostálgico, seguro, me dará las gracias por el descubrimiento...


Thief of Hearts. Fotograma de la película.



Se confirma, pues: No todo es kippel en horas bajas. Supongo que se veía venir.

2 comentarios:

David dijo...

Creo que está la pillé empezada una vez por la tele y no pude con ella.
Un saludito.

Kinezoe dijo...

Nada que recriminar y mucho que agradecer. ¡Gracias por el comentario, David! A veces, las grandes joyas pasan desapercibidas, jeje... :P

Saludos.