Con esta música, hasta una figura tan poco grácil como la de este hombre parece flotar y danzar cual florecilla silvestre. Pequeñas cosas como ésta son las que hacen que la vida valga la pena.
Espero que hayáis pasado todos un buen verano, amigos. Aún no se ha acabado pero yo, por estas fechas, siempre digo que ya está to' el pescao vendío... A la vuelta de unos días seguimos escudriñando y rescatando cosas de entre el kippel. En la próxima entrada os doy mis cinco de Hitchcock. Id pensando sobre el tema.