Elegante, ingenioso, divertido y con eso que los ingleses llaman -cabeza ligeramente inclinada hacia un lado y sosteniendo la sílaba como si no tuviera fin- chaaaarrmmmm. Así era Cary Grant, encantador. Su sola presencia inundaba la pantalla.
No había nadie como él con semejante talento para la comedia romántica. Tenía la habilidad, casi innata diría yo, de hacer fácil lo difícil. Nunca vi a ningún otro actor interpretar con la frescura y naturalidad con que lo hacía Grant, sin duda, uno de mis favoritos.
La Fiera de mi Niña, Historias de Filadelfia, Encadenados, Tú y Yo, Luna Nueva, Arsénico por Compasión... Su filmografía rebosa de auténticas obras maestras. Fueron tantos los momentos inolvidables que nos dejó... Hawks, Hitchcock, Cukor, Capra, McCarey... Lástima que nunca llegara a ponerse bajo la dirección del gran Billy Wilder; de seguro habría surgido algo maravilloso.
Grant, hasta en su apellido es grande...
En el siguiente vídeo se recuerdan algunos de sus mejores momentos, con la bonita música de fondo de Las Normas de la Casa de la Sidra (Rachel Portman, 1999). Se recomienda pulsar el botón HQ; el vídeo fue grabado en alta calidad y, de no visualizarlo así, la imagen perderá fluidez, precisamente la esencia de Grant ;).
Y a ver si de una vez por todas vamos consiguiendo que la gente deje de decir Gary Grant... Que es Cary!! Por cierto, su verdadero nombre era Archibald Alexander Leach y nació en Bristol (Reino Unido), aunque nacionalizado estadounidense en 1942.
Nunca conseguiría un Oscar, bueno sí, el honorífico de la Academia en 1970. Otra de las razones por las que no creo en los Oscar.