domingo, 17 de junio de 2012

No soporto #22

Vas tranquilamente andando por la calle y... ¡plaff!


Una mierda cualquiera

Dicen que pisarla es presagio de buena suerte... Preferiría ahorrarme esas señales y que la ventura me coja por sorpresa.


Detrás de todo excremento perruno hay un ciudadano incívico. Adivinen a quién soporto menos.

16 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

jajaja...No obstante te cuento una cosa.A veces veo a una chica muy guapa y elegante.Lleva a su perrito y de repente,¡plaff!Toda la elegancia se va al garete.Introduce su mano dentro de su bolso y extrae un guante.Se lo pone.Uno cierra los ojos de asco.Notas el producto caliente entre tus manos.La chica pierde todo el glamur.Otras cosa.No soporto tampoco a esos individuos que llevan a sus perritos y van bestidos con esos pantalones piratas y chancletas.
Hemos llegado a unos tiempos en donde el ser humano debe rebajarse a coger la mierda de un perro.Hay que recogerla,desde luego.Pero ¿por qué todo el mundo tiene perrito?

¡Me cago en la leche!Acabo de pisar una...

Un abrazo,amigo.

Montse dijo...

¡Por lo manos ahora lo recogen! porque antes era insufrible ir por la ciudad y encontrarse esas mierdas a cada paso ¡Aggg, qué asco!
Estoy con Francisco, eso de agacharse a recogerlas con una bolsita de plástico es asquerosillo, pero allá ellos ¡sarna con gusto no pica!

Un besito ;)

Kinezoe dijo...

Jajaja... tienes razón Francisco, pierde todo el glamour.

Recoges la mierda del perro (en el mejor de los casos), te lleva de paseo (él a ti) y se adueña de los mejores sitios de la casa. ¡El perro es el amo!, jajaja... No veo que un piso de 70 m² sea el lugar más apropiado para un perro de 30 ó 40 kilos, pero en fin... parece que ahora hay que ser urbanita y tener "perrito". ¡¡Y están convirtiendo las ciudades en auténticos campos de minas!! grrrr... ò_ó

Un capricho del peque de la casa, la necesidad de compañía... supongo que son muchos y muy diversos los motivos por los que la gente se hace con un perro. Si viviera en una casa y tuviera patio y/o jardín, vale (que tampoco). Pero en un piso... No me seduce la idea. Aún recuerdo el día que subí en el ascensor con el vecino del quinto y su adorable perrito: el animal (el perro) no paraba de ponerme las patas encima y hasta me soltó varios lametazos. En todo el tiempo que duró el trayecto (unos veinte interminables segundos) mi vecino ni tan siquiera tuvo el gesto de darle un tironcito de la correa para que parara.

No tengo nada en contra de los perros (ellos no entienden). Es la falta de educación de los dueños lo que me puede.

Un abrazo.

Kinezoe dijo...

Son minoría los que las recogen, Montse. Y el censo de perros cada vez es más alto. Campo de minas, te lo digo yo.

Lo peor de todo es cuando el zapato no tiene la suela lisa y acabas llevándotela a casa (aroma incluido)... ¡¿Tengo yo necesidad de sufrir eso?! Si los zapatos son nuevos ya ni te cuento el coraje que da... Y por más atención que prestes al caminar siempre hay una que se te escapa (bueno, que se te escapa no precisamente...).

Es asquerosillo, evidentemente. Pero alabo ese gesto.

Besitos.

Lillu dijo...

Yo pienso que, obviamente, los incívicos son los dueños, ya que los perros se limitan a seguir su naturaleza. Y estoy de acuerdo en que tener un perro en el piso de una ciudad es una mala decisión. Si necesitas compañía siempre puedes elegir un gato, que se adaptan muy bien a los pisos, no necesitan paseos y hacen sus necesidades en una cajita con arena :D

saluditos

Licantropunk dijo...

Esa foto es el orden y el caos: el mojón caótico.
Saludos.

Myra dijo...

Alguna vez me he cruzado con un señor estupendo paseando a su perro y cuando se ha agachado a recoger la caca no ha perdido para mí ni un ápice de glamour, todo lo contrario, ha despertado toda mi simpatía.
A lo que vamos..Totalmente de acuerdo contigo, Kine. A toda esa gente que no recoge las cacas de su perro les impondría como multa recoger durante un día entero todas las que hay en las aceras. Alguna vez he pisado una y he maldecido lo que no está en los escritos.
El perro es un animal doméstico, con lo cual puede convivir perfectamente en una casa. Otra cosa ya es el tamaño del perro.
Por supuesto cuando he pisado una caca de perro al que maldigo es al dueño.
Ah!, se me olvidaba decir que yo tengo perro..

Un besito.

Kinezoe dijo...

* Lillu: Quizá sean los gatos una opción menos "trabajosa". A mí, sin embargo, no me gustan; siempre los vi muy ariscos, demasiado independientes. Creo que me llevaría mejor con los perros. Ahora bien, los gatos, limpios, como el que más. Saluditos.

* Licantropunk: El mojón caótico, jaja... Me gusta. Suena a serie Z :-) Saludos.

* Myra: Creo que ya lo he dicho: alabo esa muestra de civismo de alguien que se agacha a recoger la caca de su perro (en el glamour no pienso en esos momentos). Lo confieso, quería tantearos con esta entrada, Myra. De momento sólo salió un perro, el tuyo. ¿Raza?... ;-) Besos.


Muchas gracias a los tres por comentar.

Myra dijo...

Dejemos lo del glamour..Es un Shitzu, Kine. Una raza muy casera, muy tranquilos. Su carácter es lo que primó a la hora de decidirnos por una raza u otra. Con decirte que a la hora de bajarlo a la calle se esconde debajo de la cama..

Otro beso.

Kinezoe dijo...

Conozco muy de cerca esa raza (yo diría que es la única que conozco de cerca). Alguien muy cercano a mí tiene uno. Son perros apacibles, pero con muchíiiiiisimo pelo, jeje... No me gustan los perros inquietos; me ponen nervioso si no los tengo "medianamente controlados/ubicados". El que yo conozco se mete bajo la cama cuando hay tormenta o fuegos artificiales. Miedoso miedoso. Miedosa, para ser exactos.

Mi beso de buenas noches. Y gracias nuevamente, Myra.

Marisa dijo...

Tener un perro exige unas obligaciones cívicas que algunos olvidan. Yo también lo detesto, Kine, pero en absoluto al perro en cuestión -a pesar de ser más de gatos, ya lo sabes- , sino al dueño por ese comportamiento.

Un beso y buena semana.

Myra dijo...

Increíblemente no sueltan nada de pelo aunque es un poco coñazo esto de que les crezca tanto y tan deprisa..Pero me compensa su bondad, su tranquilidad. Me pasa como a ti, no llevaría nada bien convivir con un perro nervioso. Al mío también le asustaban los fuegos artificilales pero el pobre se ha acostumbrado por necesidad. Lo llevaba claro si no viviendo donde vivo..

Otro beso.

Kinezoe dijo...

Gracias nuevamente por vuestras palabras, Marisa y Myra.

Besos y feliz semana.

Valverde de Lucerna dijo...

Así están nuestras ciudades, llenas de perros, que ninguna culpa tienen de esta situación, y de sus excrementos que "decoran" los jardines y parques infantiles.
Un saludo.

Marcos Callau dijo...

Al ciudadano que no es nada cívico, desde luego. Aunque se ha intentado concienciar sobre el problema, todavía hay mucho "descuidado" Y la buena suerte, después de semejante pastel, ya imaginaras por donde me la paso yo. Un abrazo

Kinezoe dijo...

Gracias por pasar, Valverde y Marcos.

Un abrazo y buena semana.