martes, 22 de septiembre de 2009

Sublime Mozart




Wolfgang Amadeus Mozart. Año 1785 (29 años), pleno apogeo del genio. Concierto para piano número 21 en do mayor K 467, popularmente conocido como "Elvira Madigan".

Aunque el movimiento más famoso de esta obra es sin duda el Andante, no he podido resistir la tentación de traerles el tema inicial que abre el concierto: el Allegro maestoso, mi favorito.

La forma en que entra en escena el piano es de las de quitarse el sombrero y no volvérselo a poner en la vida. Magistral, excelso, sublime; me faltan calificativos para ponderarlo adecuadamente. Es de un virtuosismo y ejecución acojonantes, y perdonen el vulgarismo. Este piano habla, el mismísimo Mozart nos habla a través del piano. Por mucha New Age que hayan podido escuchar, por muchos sonidos de la naturaleza que puedan incluir esas bellas composiciones (agua, brisa, pajarillos, etc.), les aseguro que nada de eso les reportará tanta paz interior como esta obra de Mozart. Pura música celestial, auténtico surtidor de alegría. Qué genio... Irrepetible.




PD1: Para los que anden con prisa y estimen que un cuarto de hora es mucho más de lo que están dispuestos a "perder", aquí les dejo un par de momentos de verdadera catarsis. Apunten estos tiempos: 2:07 y 4:04. Es imperdonable perderse lo que viene tras esos instantes.

PD2: Si alguien comenzara a levitar fruto del embeleso (cosa que no descarto), servidor queda exento de toda responsabilidad ante golpes o caídas repentinas ;)

5 comentarios:

Vivian dijo...

He de confesarte algo, tengo tendencia a la necrofilia sentimental, a qué viene esto, pues es la introducción a mi siguiente confesión, mis dos amores, Mann y Mozart, no siempre por este orden, de hecho mi amor por Mozart es de hace más tiempo.

Yo sí que he “perdido” mi tiempo escuchando íntegra la pieza que colgaste, no se me ocurre una manera mejor de perderlo…

Enhorabuena por la entrada, y por tu gusto musical, buen gusto, añado ;)

Te envío un beso desde las alturas, mientras levito.

P.D: Curiosidad, dicen que si le pones música al feto mientras estás embarazada se desarrolla mejor, e incluso algunos afirman que aumenta el potencial de su inteligencia.

Francisco Machuca dijo...

Totalmente de acuerdo.No hay noche que no escuche a Mozart para reconciliarme con esto que llamamos vida.

Excelente.

fandestéphane dijo...

Después de ver el video sobre el alzheimer, no hay mejor manera para recuperarme que escuchar a Mozart.
Gracias de nuevo.

Un abrazo

Dante dijo...

Supremo el piano en el primer tiempo que has apuntado y cómo cambia de ritmo luego dando un nuevo revés en el segundo tiempo.
Genial recordatorio de una de las piezas que más ganas le cogen a uno por aprender a tocar el piano.
¡Saludos!

Kinezoe dijo...

Con dos amores como Mann y Mozart la infidelidad no sólo no está mal vista sino que además deberían recetarla. No te preocupes por el orden Vivian, es lo de menos... No me extraña que levitaras habiéndola escuchado en su totalidad. Suele ocurrir ;)

Buena costumbre Francisco. Ha habido rachas en que también lo he hecho yo.

Me alegro, fandestéphane, de encontrarte mejor ;)

Bienvenido Dante, celebro que te gustara. El piano, el violín... Dan ganas de hacerse multi-instrumentista...

Gracias a tod@s. Un abrazo.