domingo, 20 de diciembre de 2009

El Carnicero (Claude Chabrol, 1970)

A mi buen amigo Fandestéphane, gracias al cual pude descubrir una gran película de la mano de su amor platónico, la actriz francesa Stéphane Audran ─me atrevería a decir que una pieza clave en su vida...




Escrita y dirigida en 1970 por Claude Chabrol, un cineasta francés al que muchos comparan con Alfred Hitchcock, en "El Carnicero" (Le Boucher, en su título original), su director nos ofrece un interesante thriller que constituye, por encima de todo, un extenso y complejo estudio de comportamientos y caracteres, más cercano por tanto al drama psicológico que al thriller propiamente dicho.




Después de unos sugerentes y originales títulos de crédito iniciales en que vemos una serie de pinturas rupestres con escenas de cacería al son de una inquietante música (algo que nos puede indicar que muy feliz no será el final...), asistimos a una panorámica derecha-izquierda de un pueblo en apariencia tranquilo: la pequeña villa de Trémolat, en Périgord (Francia). Podríamos decir que el tipo de pueblo en el que nunca esperaríamos pudiese ocurrir nada fuera de la norma (me recordó un poco a Twin Peaks en ese sentido).




La historia comienza con la celebración de una boda. Coronando la tarta nupcial dos figuritas, novia y novio, mirando hacia lados opuestos; mal presagio... Entre los asistentes al convite, un carnicero y una joven maestra que aprovecharán la coyuntura para entablar amistad. Sobre el pasado de los protagonistas poco sabemos, tan sólo lo que ellos mismos nos van contando a través de sucesivas citas. El carnicero muestra destreza con el cuchillo...








Popaul (Jean Yanne), el carnicero, parece renegar de sus años en el ejército, manifestando con insistencia gran desprecio hacia esa etapa de su vida. Nunca se llevó bien con el padre y bajo una fachada en apariencia agradable, bromista y distendida deja entrever una personalidad solitaria atormentada por grandes traumas. Su trabajo en la carnicería tampoco le entusiasma demasiado...




Hélène (Stéphane Audran), la joven maestra y directora de la escuela, responde al patrón de una mujer moderna (conducía un "dos caballos" y fumaba en la calle en aquellos años...), liberal e independiente (que no es lo mismo que solitaria, aunque también fuera soltera). El dato más relevante sobre su pasado -y casi el único que se nos revela- es que tiempo atrás sufrió un gran desengaño amoroso fruto del cual muestra, en la actualidad, gran desencanto con las relaciones de pareja y el matrimonio. Su vida se reduce al trato con sus niños (sus alumnos) y poco más... el yoga, tal vez, para liberar tensiones.... «Si no se hace el amor de vez en cuando se vuelve uno loco» ─le dijo Popaul en una ocasión. Quizá ella encuentra en la meditación la forma de canalizar adecuadamente las pasiones reprimidas... «haciéndolo, también se vuelve uno loco, eso no tiene nada que ver» ─replicó ella.








Todo parecía marchar bien, pero la armonía se ve de pronto perturbada cuando en el pueblo comienzan a aparecer, una tras otra, varias mujeres asesinadas a filo de navaja. El asesino parece ser la misma persona a juzgar por el modus operandi. Entre las víctimas, hasta tres se cuentan, la novia de la boda con que arranca la película. La intriga está servida.

Y es justo en el momento en que la amistad entre el carnicero y la maestra parecía consolidarse cuando, un mechero encontrado por ésta en la escena de uno de los crímenes, le hace levantar sospechas sobre su tenaz y cada vez más misterioso pretendiente: Popaul el carnicero... Hasta aquí puedo leer. Si quieren ustedes conocer el resto deben ver la película. Aprovecho la ocasión para recomendarla fervientemente. De lo mejorcito que he visto últimamente desde el sofá de mi casa.





Entre los aspectos a resaltar desde el punto de vista estrictamente cinematográfico destacaría un estilo sobrio y frío que deja al espectador sacar sus propias conclusiones, sin sentimentalismos ni florituras añadidas; una inquietante banda sonora (obra de Pierre Jansen) que, junto a las sempiternas campanadas que resuenan por todo el pueblo, contribuyen a incrementar paulatinamente el desasosiego a medida que avanza el film; unos movimientos de cámara (travellings, zooms, picados...) que nada tienen que envidiar a los del maestro Hitchcock; y el acertado uso de ciertos planos cargados de simbolismo (a destacar, entre otros, la gota de sangre en la rebanada de pan con mantequilla, o el piloto parpadeante del ascensor al final de la película, que no es sino un símil con el latido de un corazón...).






Me encanta también la forma en que el director hilvana ciertas escenas, por ejemplo, a la escena del baile en que Popaul deja ver -de cara al espectador, porque ella estaba de espaldas- su obsesión por Hélène a través de la mirada, le sigue otra escena en la que vemos a la maestra explicar a los niños, de excursión por una gruta, que el hombre de Cromagnon se conducía básicamente por su instinto. La conexión entre ambas secuencias es evidente, y me temo que ya estoy diciendo demasiado aunque, no se preocupen, esta peli va mucho más allá del manido recurso descubran-al-asesino...











Resumiendo, que estamos ante una grandísima película de intriga con tintes de cine negro, cuyo excelso trabajo de dirección actoral consigue atrapar con fuerza a través de la complejidad que encierran sus protagonistas.

Excelente. De ahora en adelante creo que prestaré más atención al cine de Chabrol (y al de Stéphane Audran, por supuesto). Aquí hay talento. Sus imágenes, como las buenas fragancias, son de las que perduran.









Pero cuán importante es la mirada en un actor; puede decir tanto con tan poco...

15 comentarios:

fandestéphane dijo...

Estoy emocionado y con lluvia sobre mis ojos. Eres un gran amigo, Kine. Muchas gracias. Sabes de la cantidad de veces que he visto la película, y al leerte parecía que estuviese descubriéndola ahora. Te cojo la foto que está con la cabeza inclinada, parece mentira pero ésta no la tenía, y me la pondré en mi perfil. Está guapísima cuando ensayan el baile con los disfraces.
Espero que no te canses de verla, ya verás como descubrirás cosas nuevas cada vez. Yo me emociono incluso con el ruído característico del 2cv.
Cómo me gustaría escribir de cine como tú, Kine, has hecho una entrada maestra, como élla jajaja

Espero que todos los que te lean, vean inmediatamente la película, yo lo volveré a hacer estas fiestas quizá un par de veces más, para llegar a 123.

El regalo y la sorpresa y además la dedicatoria no lo podré olvidar jamás.

Un gran abrazo, Kine, ¿te apetecen unas cerezas?

Dana Andrews dijo...

A diferencia de fandestéphane no conocía esta película ni al director. La verdad es que la mirada de Stéphane Audran lo dice todo, tienes razón. La veré.

Kinezoe dijo...

Fandestéphane:
Me alegro de que te gustara la entrada. A priori no era nada fácil conseguir que alguien que ha visto una peli 121 veces, ahí es nada, pudiera encontrar algo novedoso o interesante en lo que acerca de ella comentara cualquier otra persona que la ve por primera vez, porque a estas alturas debes conocértela al dedillo... En fin, que me quedo yo también más contento que unas castañuelas sabiendo que te han hecho ilusión estas líneas :-)

La verdad es que es una película muy especial, de las que enganchan, y además muy rica en detalles. Hace poquísimo que la he visto y ya tengo nuevamente ganas de volver a verla... A mí me ha gustado mucho, como supongo habrá quedado patente. La recomiendo a todo el mundo.

Por cierto, de nada. No fue ninguna molestia escribir sobre "El Carnicero", todo lo contrario, fue un placer. Y en cuanto a las cerezas, encantado, siempre y cuando sean cerezas en aguardiente de las buenas, no esa guarrería que ponen en los bares... ;-)

Un abrazo. Y a por la 122!!



Dana:
No te decepcionará (eso espero). A mí me encantó. Gracias por tu visita.

Saludos.

Myra dijo...

Kine, con tu comentario sobre esta peli has conseguido que me entren gana de verla. NO he visto ninguna de este director. Lo que no consiga fan.. Verdad, Kine?. Este hombre nos ha imantado a todos.
Me ha encantado tu comentario, has conseguido meterme en el argumento.

Yo también quiero cerezas...NO sé de qué va la cosa pero, si es para comerlas con vosotros dos, me apunto.

Un beso

P.D: Por cierto, el nombre del pueblo se parece a la sensación que tengo mientras escribo esto. Tremolant estic de fret.( Temblando estoy de frío..)

Keith dijo...

Thanks for stopping by and commenting on my blog. I greatly appreciate it. I'm glad you enjoyed my Elvis Christmas post. I wanted to let you know that I'm having trouble with my internet access right now. I may not be online as much, but I did want to visit your blog. I hope you will have a great week. Cheers!

Vivian dijo...

Plases, plases y requeteplases Kine, una magnífica entrada para una película que sin duda lo merece.

Yo sí la he visto, aunque sólo una vez, y creo que tu entrada no sólo le hace justicia, sino que invita a volver a verla.
Una de las cosas que más me llamó la atención cuando la vi es la diferencia tan marcada entre la fotografía hiperrealista del día a día de los personajes y la fotografía casi pictórica de las imágenes del pueblo.
Sólo le veo un defecto a esta película, el título, creo que condiciona al espectador y hace que se pierda parte de la intriga que se podría generar si el título fuera distinto, si no apuntara en una dirección respecto a los acontecimientos luctuosos.

La dedicatoria, un detallazo, todo un regalo de Navidad, leo a fan emocionado, además de por la dedicatoria y el magnífico texto, por las imágenes que escogiste, todo un homenaje a su Stéphane ;)

Que usted lo siga escribiendo (tan bien) y que yo lo siga leyendo…

Hasta el año que viene!

Un abrazo muy fuerte

P.D: Ays, Twin Peaks, que recuerdos, y que serie… Grande Lynch…

Kinezoe dijo...

Myra:
Me alegro de que te gustara la reseña. Como sabes, yo me decidí a verla después de leer en el blog de fande el inmenso amor que le profesaba. Me llamó mucho la atención, y al final, mereció la pena echarle el guante... Jeje... Este hombre va conseguir que acabemos todos aficionándonos al cine de Chabrol y su musa (aunque a esta última no la comparte). Es increíble su poder... :-)

Y venga, cerezas para todo el mundo que invita fandestéphane!. Están buenísimas. Cuando veas la peli te darás cuenta que era un guiño a una escena.

Besos.

PD: Aquí también hace fresquete. Es lo que pega en este tiempo, de hecho, hoy mismo entró el invierno ;-)





keith:
Thanks for your visit, pally. My Internet access is sometimes a little bit crazy too. Have a great week and keep yourself warm. It's cold outside ;-)

Cheers!





Vivian:
:-) Muchísimas gracias, hice lo que pude con la entrada... Jeje... Me alegra saber que infunde ganas de ver la peli. Y más contento aún se pondrá nuestro amigo fande cuando se entere de esto, tenlo por seguro ;-)

Es cierto lo que comentas con respecto a la fotografía, y por supuesto, lo del título. Quizá por eso la película se centra más, a mi modo de ver, en el desarrollo de los personajes que en el misterio propiamente dicho, al fin y al cabo, ¿de quién íbamos a sospechar, si prácticamente no aparecen más personajes? Incluso el inspector de policía es ya un poco atípico; habla mucho pero pregunta poco, él mismo se lo dice todo... Jeje...

Y ya aprovecho para hacer extensiva la dedicatoria a todos ustedes, mis preciados lectores, tanto a los que comentan como a los que no comentan, que sé que hay por ahí algun@ en la sombra que también me sigue con especial interés... Es por ellos, por vosotros, que continúo al pie del cañón ;-)

Muchas gracias por el comentario. Que sea como usted dice, aunque yo sigo sin creer que escriba bien, es más, a veces me cuesta muchísimo unir las frases y quedar contento con el resultado. Qué envidia siento por la gente de escritura sencilla y fluida...

Un abrazo.

PD: Twin Peaks me encanta. Algún día le dedicaré una entrada. Algún día... Diane, tome nota y recuérdemelo más tarde Y ahora, con vuestro permiso, me voy a por el café y la tarta de cerezas. Es hora de merendar.

Francisco Machuca dijo...

Gran película.Gran director.Gran Stephane Audran que la descubrí en El discreto encanto de la burguesía,y gran reseña.He leído que alguien la ha visto ciento y pico de veces.Eso si que es devoción por una actriz,por una película,y lo demás es cuento.

Un fuerte abrazo.

Kinezoe dijo...

Sin duda Francisco, eso es devoción y de la grande. Por cierto, muy interesante la reseña que le dedicaste hace poco en tu blog a esa otra película que mencionas.

Muchas gracias por el comentario. Un abrazo.

Sofía dijo...

Hola, encantada de saludarte Kine, vengo del blog de Fan, y él me ha dicho que pasará por aquí, porque habías escrito sobre esta película maravillosa; curiosamente y también por casualidad yo he visto este finde.
Muy bien argumentada tu entrada, me ha gustado mucho.

Y ahora que Fan no nos oye, yo siempre le digo en su blog, que aprendo mucho con él y él me dice que no, que en su blog no se aprende nada, pero yo no lo veo así, y tú?
Aparte de que siempre tiene algo bonito que decirte.

Seguro que tengo ocasión de volver a pasarme por aquí, hasta entonces un beso muy fuerte y un placer...

Kinezoe dijo...

En primer lugar, bienvenida Sofia. Me alegro de que te gustara la entrada. Y claro que se aprende mucho con fandestéphane, de todos aprendemos siempre algo. Sin ir más lejos, en su blog descubrí yo a Stéphane Audran, a Chabrol, a Pessoa y muchas otras cosas más. Su compañía siempre me resultó muy grata, un buen tipo.

El placer fue mío, estás invitada a pasarte por el blog cuando gustes. Muchas gracias por el comentario. Besos.

Keith dijo...

This is a really cool post. Thanks for sharing this with us. I hope your week got off to a good start. Cheers!

Fandestéphane dijo...

Sí, Kine, la conozco al dedillo y a la película también jajaja
Pero siempre se descubren cosas nuevas aunque se vea muchísimas veces.
Explicále a Myra lo de las cerezas, está impaciente por saber de que va la cosa.

-Me gustan mucho... -enseguida las probamos... -creo que nunca las había comido tan grandes...
Myra, si te gustan las cerezas en aguardiente todavía te puedes comer muchas. El bote que le trae Popaul es muy grande y hay muchas, y Hèléne se come sólo 11.

Trátame muy bien a Sofía, Kine, como tú sabes hacerlo, es un encanto al igual que Viv y Myra.

He vuelto a pasarme la secuencia del baile para darme cuenta de lo que comentas. ¿Lo ves? Estoy siempre tan obsesionado con su movimiento siguiendo la música que no me había fijado en la mirada de Popaul. Yo creo que la he visto pocas veces... pero como ya dije un día en no sé dónde, 121 veces dividido en 38 años me sale que la veo cada 114,62 días. Y eso es mucho tiempo...

Un abrazo.

PD: ¿Te gusta el Zippo del inspector?

atikus dijo...

Bueno Kinezoe sin duda e estupendo tener compañeros cultos comotu para aprender un poco mas sobre el cine jeje!!...esta peli no la conocia asíque me la apunto que tiene una pinta maravillosa, ese ambientillo a lo Twin Peaks y la trama me han puesto los dientes largos ;)

Feliz navidad!

Kinezoe dijo...

The same to you, Keith. Have a great Christmas Eve, pallie. Cheers!


Me encanta el mechero del inspector, fandestéphane. Le veo una forma muy redondeada y moderna para la época, un aire muy actual. Gracias por todos esos nuevos detalles que nos aportas ;-)


Espero que te guste la peli, atikus. Y muchas gracias por el cumplido, aunque sinceramente no lo merezco. Aquí hay gente que en esto me da cien vueltas...


Un abrazo a todos y felices fiestas.