jueves, 17 de septiembre de 2009

Casablanca (Michael Curtiz, 1942)




He de reconocer que tardé bastantes años en ponerme a ver Casablanca como está mandao, es decir, con calma y de un tirón. Infinidad de veces la habían pasado por televisión pero siempre la pillaba empezada, de manera que lo único que conocía de ella eran un par de frases de Bogart, el "Tócala, Sam" y la famosa escena final del aeropuerto, es decir, lo que casi todo el mundo conoce aunque no la haya visto nunca, no en vano hablamos de uno de los mayores iconos del cine de todos los tiempos, y es normal que existan multitud de momentos en la cinta que forman parte ya de nuestra cultura popular.

Y bien, ¿qué es lo que me encontré el día en que tomé la decisión de verla en condiciones? Pues me di de bruces con un Bogart en estado de gracia por cuya boca salían, fruto de un guión sublime, más frases magistrales por minuto de las que puede asimilar el cerebro humano. Su personaje, de fachada cínica pero trasfondo sentimental es el claro paradigma del hombre con principios, del sacrificio máximo en aras de la causa justa, quizá el ejemplo de un hombre que no existe en el mundo real, razón por la cual quedamos prendados cada vez que lo vemos en el cine.




Vi además una historia adulta que nos habla del amor, el desamor, la soledad, la amistad, la sinrazón de la guerra, la injusticia, el espíritu reaccionario y tantos y tantos otros temas inherentes a la condición humana, que me parece uno de los mejores documentos que existen para poner de manifiesto la complejidad del ser humano en cuanto a conductas y patrones de comportamiento se refiere. Probablemente haya más psicología encerrada en esta película que en varios cursos de la carrera universitaria.




Vi a una pareja de actores, Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, que lo decían todo con su mirada, sus silencios, su lenguaje corporal. Derrochaban química por todos sus poros, aunque la realidad fuera otra bien distinta... Precisamente ahí radica la grandeza de sus interpretaciones.




Y qué decir del final... Pues que se trata del final perfecto. El único final posible para esta película. Casablanca no habría llegado ser lo que es hoy en día de no haber tenido un final como el que tiene. El manido happy end "y-fueron-felices-y-comieron-perdices" habría chocado sobremanera con el tono anterior de la película. Por no decir que, bien mirado, el final que propone Michael Curtiz quizá sea la solución óptima que reparte el máximo de felicidad entre los personajes...




En resumen, una película sublime por la que no pasa el tiempo y a la que otorgamos ciertas concesiones en lo que a pequeños defectos se refiere, que lógicamente también los tiene, debido a su grandeza y belleza global. De obligado visionado.



Por cierto, Rick nunca dice "Play it again, Sam". En la versión original le escuchamos decir "You played it for her, you can play it for me. Play it!", mientras que Ilsa dice "Play it, Sam. Play 'As Time Goes By'".

...Simple curiosidad... ;)

8 comentarios:

Myra dijo...

He disfrutado mucho leyendo tu entrada, Kine. Ya sabes lo que es para mí Casablanca. DE acuerdo en todo lo que dices. Película de miaradas y silencios que hablan. De fraes maravillosas, de diálogos que forman parte de la historia del cine. Ese final tenía que ser así.
Yo la vi por primera vez siendo una cría gracias a mi madre que me inculcó su pasión por el cine. Y ya me enamoró. Dsde entonces se convirtió en mi pélícula.
Tengo un libro que habla sobre su rodaje y su historia que te recomiendo. Se llama así,Casablanca, escrito por Juan Tejero y José De Diego.

Por cierto, la primera foto que has puesto en tu entrada que pertenece al cartel de la peli, la tengo yo enmarcada colgando de una pared de mi casa..

Ha sido un placer leerte.

Vivian dijo...

Gran entrada sobre una película que es ya, más que una película…
Coincido contigo respecto al final, es el que tiene que ser, y la película no sería la misma con un happy ending, posiblemente sea ese final el que contribuyó sobremanera a que la película trascendiera el cine para convertirse en icono, sumado por supuesto al resto de detalles que tú comentas…
Leí la entrada mientras escuchaba a Dooley Wilson, quería hacer mención a él porque creo que también forma parte de que la película sea actualmente más que un clásico del cine…

Un abrazo

atikus dijo...

Ciertamente una enorme peli, para ver una vez cada poco tiempo y por su puesto en versión original para que no se escapen cosas como lo del play it...

pues eso , que mas se puede decir que no se tenga dicho de este peliculón ;)


saludos

Eduardo dijo...

Excelente disección
Yo iba a hablar de ella en un par de días. Espero que pases por allí...

ethan dijo...

Ya lo comentábamos en otro blog: hay películas que sobrepasan a los que las hacen. Da igual que hayan tenido o no guión, o que las tomas fueran improvisadas o tramposas con la historia; es lo mismo: el resultado es único, se vuelven inmortales y la sensación que provocan es que parece que se hicieron a sí mismas. "Casablanca" es una de esas películas, quizás el paradigma de todas ellas.

Francisco Machuca dijo...

José Luis Garci en su magnífico Querer de cine, hay uno de los mejores ensayos que yo he leído nunca sobre este filme, titulado Desvaríos sobre Casablanca, dice: "Tras Casablanca llegaron Auschwitz, Hiroshima, la carrera espacial, la ingeniería genética, la píldora y la revolución sexual, la comunicación vía satélite, el ordenador personal, el compac disc, el sida, los primeros het-surfers que navegaron por el océano. Internet, la cibernostalgia, la obsesión por el ahorro, la violencia infantil...¿Me olvido de algo? Ah, sí, la persecución del fumador por el hombre tecnológico. Y el mundo fue otro. Casablanca es, por tanto, la barrera que divide dos formas de vivir, dos épocas."

Quizá la nostalgia ya no es como era; pero, en el caso de Casablanca, evidentemente sí, especialmente cuando volvemos a verla para revivir un pasado y, al final, nos encontramos enfrentados con nuestro presente.

Evidentemente,estas palabras son un plagio de mí mismo en un post que escribí sobre esta película que es algo más que una película.

Un saludo.

fandestéphane dijo...

Exactamente igual que a ti, me paso a mí con Casablanca. Pensaba que era un rollazo y nunca me apetecía verla, hasta que un día...

Saludos

Kinezoe dijo...

Tomo nota de la recomendación Myra, seguro que me encanta. Y que Dios conserve tu buen gusto a la hora de decorar una casa ;)

Cierto Vivian, el As Time Goes By de Dooley Wilson es algo más que una canción. Junto a temas como Moon River, Lo Que El Viento Se Llevó, Candilejas, etc. está en el Olimpo de la Música.

Ver las películas en versión original, atikus, es una práctica más que recomendable, y aunque durante la época dorada de Hollywood teníamos en España excelentes actores de doblaje, nunca está de más escuchar las verdaderas voces de los actores, su esencia. Cierto es que a veces nos exponemos a sufrir algún que otro desengaño, pero en fin, el que no arriesga no gana...

Allí estaremos Eduardo ;)

Suscribo todas y cada una de tus palabras ethan.

Querer de cine, un libro tras el que ando desde hace varios años... Estoy con Garci y contigo, Francisco: asistir a la proyeción de uno de estos clásicos es como realizar un viaje de ida y vuelta en el tiempo en poco más de dos horas.

Bueno fandestéphane, no es que pensara que fuera un rollazo, simplemente no me di de bruces con ella porque quizá no había llegado el momento idóneo... ;)

Muchas gracias por vuestros comentarios. Un fuerte abrazo, camaradas.