domingo, 5 de febrero de 2017

Interludio musical #26

A pesar de no figurar entre mis músicos de cabecera, hay un buen ramillete de canciones suyas que me encantan. Entre las últimas que descubrí, está este hipnótico "Where are we now?", una música que me transporta a lugares en los que nunca estuve, a momentos que jamás viví, pero que recuerdo, sin embargo, con absoluta claridad y realismo gracias al insondable eco de sus notas.

A las ya consabidas eternas preguntas sin respuesta de toda la vida ─¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿adónde vamos?─, David Bowie añadió en enero de 2013 este inquietante "Where are we now?" La cuestión es que nadie sabe realmente dónde estamos, aunque tal vez sea mejor así...



8 comentarios:

Marisa dijo...

Reconozco que siento una querencia especial por Bowie, pero el tema que has puesto, ¿a quién no le puede gustar? Esas notas lánguidas y nostálgicas realmente te transportan a caminos recorridos o que nunca se recorrerán...
Me ha encantado.
UN beso, Kine.

valverdedelucerna dijo...

Música diferente a lo que le he escuchado de David Bowie, con un gran interrogante: ¿dónde estamos ahora? Eso me pregunto yo y dónde estaremos mañana.
Un saludo.

David dijo...

Ahora estamos en el blog de Kine. Al menos yo. Y mi tocayo Bowie también ;-)

Melmoth el errabundo dijo...

Concretar un punto fijo o determinado en un mundo que gira sobre un eje que le falta aceite y que además gira alrededor de una bola enorme de fuego, que a la vez, gira en un basto e infinito espacio vacío... en fin, quién no se ha despertado en la cama espantado con la sensación de caer. Algunos aluden que viene de la memoria de cuando estábamos saliendo del útero, es decir, que no nos hemos acostumbrado todavía a la gravedad del asunto, amigo Kine. Lo aceptes o no, tenemos miedo a caer, al vacío de nuestra vida, a la soledad inmensa de nuestro interior; al recibo de la luz, del alquiler, al jefe, al diagnóstico del doctor, a no tener pagado el entierro.

Abrazos, amigo mío.

Kinezoe dijo...

¡Qué alegría verte por aquí, Marisa! Por lo visto, el tema evoca con gran carga nostálgica los años que Bowie vivió en Berlín, allá por los 70. En definitiva, no es más que una mirada hacia nuestro pasado, cosa que todos solemos hacer de cuando en cuando.

Nadie lo sabe, Valverde, y quizá sea mejor así, como dije antes.

Eso es innegable, David. Una verdad como un templo. ¿Y dónde diantres está Kine? ─te preguntarás quizá tú, jeje... Muy ocupado :P

Miedo a muchas cosas, Melmoth. El único consuelo, a veces, es saber que no somos los únicos experimentando esa sensación. Aunque nada tiene sentido.


Besos y abrazos para los cuatro. Valoro mucho el detalle de pararse a comentar en un blog que languidece cada vez más. Mis disculpas por no haberos agradecido antes. ¡Buen fin de semana, amigos!

Tarquin Winot dijo...

Para un servidor, Bowie es lo más grande que ha dado la música en los últimos 100 años. Hay todo un universo por descubrir y para todos los gustos. Este tema concretamente me vuelve loco. El resto del album, por cierto es muy recomendable, el mejor que sacó en sus últimos años con mucga diferencia. En el blog le dediqué uns lineas hace unos años. Te dejo el enlace por si te apetece husmear un poco

http://enladrillovisto.blogspot.com.es/2013/03/el-hombre-que-vendio-el-mundo-y-lo.html

Kinezoe dijo...

Muchas gracias por pasar y por el enlace, Tarquin. Queda dicho que Bowie no hay más que uno. Sin duda, un grande. Y ahora, me voy a husmear.

Saludos.

Mister Lombreeze dijo...

Este disco está muy bien, pero Blackstar pasará a la Historia.