martes, 1 de julio de 2014

Maestro liendre

Existe demasiada información, o, mejor dicho, demasiado kippel en la red de redes. Es insensato pretender estar en todas partes y saber de todo. Sucede que, queriendo abarcar tanto, nos quedamos casi siempre en la superficie, como el maestro liendre, que de todo sabe y de nada entiende.


Vida sin Internet (JR Mora)


Devoramos atrozmente infinidad de titulares, compartimos noticias que ni siquiera leemos y hacemos nuestra la opinión de alguien que, como nosotros, también se quedó únicamente en el titular. Y lo más patético, somos incapaces de reconocer que no tenemos ni la más remota idea sobre tal o cual asunto como si fuera una deshonra. Siempre apuntamos haber leído u oído algo, el tintineo de alguna campana lejana como salvoconducto para no quedar marginados fuera de la conversación. Pecamos de inmodestia.

La Blogosfera, Facebook, Twitter y YouTube –menudas instituciones– son las principales plataformas encargadas de sacar temas a la palestra. Son ellas quienes señalan constantemente qué debemos conocer, qué libros hay que leer o qué película hemos de ver para estar al día en cuestión de cultura. Mientras que, si en nuestras consultas cotidianas nos limitamos a buscar la información únicamente a través de Internet, es Google, con sus misteriosos algoritmos, quien decide qué se nos muestra en cada momento… Resulta complicado escapar de esta sutil corriente manipuladora.

No obstante, una cosa ha de quedarnos clara, tener acceso a la “información” y al “conocimiento” no significa en absoluto estar informado. La información hay que cribarla, cotejarla y procesarla; pensar en ella un rato antes de darle al botón “compartir”. Sin embargo, como ya no hay tiempo, ni cribamos ni cotejamos ni procesamos. En lugar de ello, accedemos a una versión reducida y prefabricada de bits (léase el titular o la opinión de fulano en forma de tweet), con la misma naturalidad con que abrimos una sopa de sobre por ahorrar esfuerzos. ¡Y no deberíamos estar cenando sopa de sobre todas las noches! No es saludable.

Sinceramente, no creo que seamos ni más inteligentes ni más felices que hace 15 o 20 años. Lo que llamamos progreso consistió, simplemente, en inventar un mayor número de cacharros y aplicaciones para perder el tiempo pensando menos. Una nueva versión de la “caja tonta” se instauró plenamente en nuestras vidas para volvernos paulatinamente más dependientes, más comodones y más crédulos. En definitiva, más dóciles y manipulables.


Can I go online (Jim Benton)


Nadie puede negar que la lectura comprensiva fue sustituida por una lectura exploratoria: nos da pereza leer (admítelo, amigo, me estás leyendo en diagonal). La lengua, tanto escrita como hablada, se empobrece, se anquilosa (si supierais lo que me está costando escribir esta entrada por falta de costumbre…). ¡Estamos perdiendo hasta la memoria de no ejercitarla! Y es que, como ya todo está a un clic de ratón, nadie se molesta en memorizar nada. Creemos conocer más, pero sabemos menos. Nuestro cerebro ya no absorbe, se impermeabiliza, tal es el caudal de datos al que está expuesto (asusta comprobar la rapidez con que olvidamos lo leído). Resumiendo, nos estamos volviendo tontos casi sin darnos cuenta.

Bienvenidos a la era de las prisas, la dependencia tecnológica y el entumecimiento.

14 comentarios:

Montse dijo...

Amigo Kine, he leído tu post atentamente y me tienes muy preocupada, porque no es la primera vez que hablas de este tema y en estos términos.
Tienes una buena parte de razón, pero hay un punto en el que no estoy de acuerdo y es que no confías en la gente joven ¡haces mal! por poner un ejemplo mi hija está en un taller literario y te sorprendería la cantidad de jóvenes que escriben y muy bien, no andan por ahí alelados como dices.
Ahora pasa con las redes sociales como pasó con la tele que, cuando salió, se decía que no habría periódicos ni libros y, ya ves, no ha sido así ¡hay sitio para todo! desde luego era más fácil leerse de cabo a rabo un sólo periódico que leer todas las publicaciones que tiene el kiosko de tu barrio, pero eso no quiere decir que no se esté informado.
Coincido que el éxito está en saber seleccionar las noticias o cuestiones que te interesan (vamos, como con el mando a distancia) y por supuesto siempre ha habido tontos y siempre los habrá, pero eso es otra historia.
En cuanto a las manipulaciones algorítmicas tal vez es el precio que hay que pagar, que ya sabes que en esta vida nada es gratis ¡excepto el blog!
No te obsesiones, es simplemente un cambio generacional que hay que asumir.
Un besito :)

Kinezoe dijo...

No me hagáis mucho caso, Montse. Quizá cometo el error de pensar únicamente en mí y generalizar. Eso, y que siempre me gustó exagerar un poco en las publicaciones por darle "vidilla", jeje... Pero está claro que hay de todo, como en botica (menos mal). ;)

Besos.

Marcos Callau dijo...

Gran post amigo Kinezoe (lo he leído entero, que conste jeje) Verdades como puños., Buenísima la viñeta del abuelo con el nieto "Y eso, cuando nos preguntaban..." Mucho más conveniente hablar poco, leer todo y escuchar. Reglas que ya no se siguen, desgraciadamente. Efectivamente nos invaden las prisas, poemas en tweets, encorsetados intentos en limitados caracteres (cuantos menos, mejor), nanorelatos... En fin, una delicia. No conservo mucha esperanza sobre los tiempos venideros. Pero, al menos, nos hemos unido un buen grupo de gente a través de los blogs a los que celebro haber conocido, algunos, en la vida real. Un fuerte abrazo, Kine y feliz verano.

David dijo...

No tienes ni idea de lo que estás hablando.

David dijo...

Jajaja... ¿Ha colado?

Bueno, venga, va... Creo que aunque tienes gran parte de razón (o yo lo veo así porque pienso parecido en bastantes cosas), estás siendo un poco catastrófico, ¿no?
Me releo (esta vez en vertical ;-) ) la entrada (que me ha parecido muy interesante) y te comento después de procesar para compartir como se debe .
Un saludito.

David dijo...

Bueno, como he leído tu respuesta a Montse, no dramatizo...pero iba a empezar diciendo que te estás quedando "anacrónico" ;-)

Vale. Es cierto que existe demasiada información, y que se opina sin saber. Pero eso también pasaba antes, me da a mí. Y sigue pasando como en las tertulias radiofónicas o televisivas donde los participantes tienen que "estar" al día de todo e informan de lo que sea tal vez sin estar suficientemente informados.
Los medios de internet que citas sacan temas a la palestra, pero uno ya sabe qué temas le interesan y sabe buscar (por eso estoy aquí, ¿no? ;-) )
Por otra parte, claro "que tener acceso a la “información” y al “conocimiento” no significa en absoluto estar informado, pero es que aún podemos ir más lejos: "estar bien informado no quiere decir que vayas a expresar o decidir lo correcto". Hay gente que maneja adecuadamente la información pero puede hacerlo con fines espurios (qué palabreja me ha salido). Y sí. Hoy en día ni cotejamos, ni procesamos, o si lo hacemos, igual no lo hacemos de la manera debida. Pero a eso también se le llama aprender (quien quiera aprender, claro...)
Lo que llamamos progreso no consistió en eso...y aquí, y aunque a veces me veo un poco como tú, quiero pensar como nuestro blogger vecino Mr.Lombreeze y pensar que el mundo va a mejor. Nosotros (el mundo occidental) sí es más feliz y más inteligente que hace 300 años. Las injusticias se denuncian y están mucho peor vistas. La sociedad progresa...poco a poco, a pequeños pasos, más lenta de lo que debiera...puede ser...pero en Europa no estamos ya con guerras religiosas, la esperanza de vida ha aumentado y a pesar de las diferencias sociales y todos los problemas económicos que tenemos... no vivimos como lo hacían los campesinos en la Edad Media y creo que tenemos más derechos y libertades que ellos, ¿no?.
Y poco más.. Que la segunda tira me ha gustado, que el tema de grooveshark no se me carga y que perdón por este comentario tan largo (pero siempre puedes leerlo en diagonal ;-) )
Un saludito, Kine

maria dolores dijo...

A Sócrates también le parecía absurdo constatar las tonterías que se decían en los "corrillos" de la calle. Ahora el sumidero es Internet...pero siempre habrá que distinguir el grano de la paja. El problema es que siempre donde hay menos juicio hay más verborrea.

Muy interesante tu entrada.

Saludos.

Kinezoe dijo...

Gracias por leerlo entero y comentar, Marcos. ;) Yo también coincido contigo en que lo mejor de todo esto son los vínculos que se han ido estableciendo entre todos nosotros, los internautas.

¡Feliz verano para ti también!

Kinezoe dijo...

Hola David.

Está bien saber que no dramatizas porque yo tampoco lo estoy haciendo. Me limito a escribir siguiendo el Kine style, jeje...

Y como respuesta a tu tercer comentario decirte, simplemente, que yo soy algo más pesimista que nuestro amigo Mister y tú.

Me reitero:
(1) No creo que estemos mucho mejor que hace 15 o 20 años. Si nos retrotraemos a la Edad Media, evidentemente, he de darte la razón. Pero hoy en día, con lo que estamos viviendo (y te lo dice uno que tuvo que abandonar el país para intentar buscarse la vida), ejem... Permíteme que no siga porque no quisiera hablar de economía, política y corrupción.
(2) Mi texto iba más por el terreno tecnológico, aunque, lo reconozco, rápidamente suelo derivar hacia la distopía... En mi opinión, más medios de comunicación de masas (ávidos de datos personales) y más dispositivos con minipantallas las 24 horas encendidos y geolocalizados equivale a más manipulación. Sin remedio alguno mientras sigamos entumecidos, los ojos fijos en la minipantalla. Mera cuestión de perspectiva.
(3) Nos estresan. Siempre andamos con prisas. Cada vez más.

Si dramaticé un pelín es porque me gusta exagerar (para bien o para mal) siempre que escribo en el blog. Es mi estilo.

Y para acabar, has de saber que a los oldies y a los nostálgicos nos gusta que nos llamen anacrónicos. Es un cumplido, así que no te preocupes.

Muchas gracias por leerme (en diagonal, en vertical o como sea), y por el tiempo que invertiste en comentar. Por el tiempo y por el comentario en sí, faltaría más.

Saludos.

Kinezoe dijo...

¡Hola maria dolores!

Tienes mucha razón en lo que comentas: siempre hubo que distinguir el grano de la paja. Lo que sucede es que ahora los corrillos son mucho más multitudinarios y, por ende, hay más paja (o kippel) que apartar. Llega uno a saturarse.

Me alegra que te gustara el texto. Sé bienvenida.

Saludos.

valverdedelucerna dijo...

Entono un "mea culpa". Cada vez nos cuesta más expresarnos, escribir, nuestra pereza llega a tal punto que ya nos conformamos con picar "me gusta", sin esbozar un comentario, una opinión. Nos quedamos en la superficie, hay que separar el polvo de la paja y ser más críticos con lo que entra por la pantalla. Te felicito porque con tu entrada creo que das un toque de atención muy oportuno.
Un abrazo.

U-topia dijo...

Estoy bastante de acuerdo contigo, especialmente los jóvenes que han crecido ya con este tipo de información masiva, rápida y acrítica y con las redes sociales, están bastante dominados por este estilo de información.

Por fortuna para mi, no sustituyo nada por la lectura.

Un abrazo!!

Kinezoe dijo...

Es exactamente eso lo que empiezo a apreciar en mí, Valverde, que me estoy volviendo más perezoso y disperso. Las nuevas herramientas están ahí y pueden ser muy útiles, no reniego de ellas. Pero está en nosotros el darles un buen uso.

Un abrazo.

Kinezoe dijo...

A eso voy, U-topia: nada de esto debería sustituir el placer de la lectura al viejo estilo, los libros. Pero me da a mí que a los niños, hoy en día, se les proporciona antes un móvil que un libro... Supongo que la clave está en buscar el punto de equilibrio. De todo debe y puede haber. Cada cosa a su tiempo.

Abrazos.