viernes, 7 de octubre de 2011

No soporto #20

Pérez-Reverte y Almeida. Amores imposibles.




Podrán tener muy buen currículum, no lo cuestiono. Pero no me gusta su radicalismo exacerbado, ni el de él ni el de ella. Al primero, además, le pierden las formas, henchido de vanagloria.

19 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

Totalmente de acuerdo y contado muy escuetamente,es decir,brillantemente.
Amigo,me pongo al día de tu blog y el nuevo diseño.Me voy a tu lamento sobre un post olvidado.

Un fuerte abrazo,amigo.

Marián dijo...

A mi tampoco me gustan.
Él es un tipo con una impostura dudosa...lo que quiere a toda costa es que todo el mundo hable de él, aunque sea mal.

Ella ni fu ni fa...

Bueno, kine, que ya ando por aquí... que ya me ves...
Un beso.

abril en paris dijo...

Hay gente que cree estar por encima del "bien y el mal"... demasiada fama acaba perjudicando.

Saludos 'moderados' :-)

Marisa dijo...

Estoy de acuerdo en que son amores imposibles...:-)

Con Pérez-Reverte tengo poca afinidad literaria, exceptuando alguna novela que sí que me gustó y en la cual no hacía gala de su vanidad y pedantería habitual.

La verdad es que de la otra, Cristina Almeida, le he perdido el rastro hace tiempo, pero lo que recuerdo de ella en cuestiones sociales, no me disgusta.

Me gusta tu sinceridad, Kine.

Un besazo y buen fin de semana.

Valverde de Lucerna dijo...

Coincido contigo en la apreciación sobre Arturo Pérez Reverte, he leído muchas de sus novelas y las primeras me parecen muy buenas, pero le pierde su vanidad y sus malas formas.
Un saludo.

David dijo...

Pues estamos más o menos igual.
Un saludo.

Kinezoe dijo...

Francisco: Gracias por tus siempre amables palabras, amigo. Un abrazo.

Marián: Si te digo la verdad, a mí, al principio (muy al principio), me gustaba oírlo a hablar (me refiero a Pérez-Reverte). Hasta que empezó a desvariar... Lo hacía más inteligente, en serio; me llevé un desengaño. Me gusta verte nuevamente aquí. A ver cuándo paso por tu 'casa'. Besos.

Abril: Es curioso, pero esa misma frase la he usado yo en más de una ocasión para referirme precisamente a él. Por norma general, la fama perjudica y el poder corrompe. Un abrazo. Mmoderado ;-)

Marisa: A Crisitina también yo le perdí el rastro hace unos años. Y eran muy dignos los asuntos por los que luchaba, pero se me iba demasiado a los extremos. Tanto que a veces perdía el norte (la impresión que me daba). Me gusta que recibas bien mi sinceridad. Besazo ;-)

Valverde: Pues a mí lo que me frena a leerle es precisamente eso: su vanidad y sus malas formas. Bastante he tenido con leer alguna de sus columnas y escuchar más de una salida de tono (y contenido). Es impresionante lo que dice a veces este hombre en sus dicursos. Un saludo.

David: Me quedo más tranquilo viendo que coincidimos (más o menos) todos los que aquí nos reunimos. Saludos.


Buen fin de semana a todos, muchachos (en plural genérico). Pasadlo bien.

Marcos Callau dijo...

Particularmente, aguanto mucho menos a Almeidia pero, imagino, que es porque me gusta, en ocasiones, las historias que escribe Reverte. un abrazo.

Montse dijo...

Ninguno de los dos me inspira grandes simpatías, y en todo caso me quedo con Cristina que por lo menos no es pedante.

Un besito.

Luis Cifer dijo...

pues amí me suelen gustar lo comentarios del amigo reverte, es como un viejo malhumorado con el mundo, visto desde ese punto de vista, resulta simpático. Sus libros me gustan y me divierten, aunque desde luego se le va la pinza muchas veces.
Almeida me caía muy bien hace años, pero también le perdí la pista, igual ahora se ha radicalizado para dar que hablar y volver a estar en el candelero, espero que no sea ése el caso.

Kinezoe dijo...

Marcos, Montse, Luis. Muchas gracias a los tres por opinar.

Un abrazo y feliz semana.

Sese dijo...

No conozco en profundidad su discurso pero rehuyo de los extremismos, de quien pierde las formas y sobretodo el respeto. Tampoco me gusta quien va a la contra por sistema, y de ésos también hay muchos.

Saludos

Licantropunk dijo...

Sería un mentiroso si dijera que no he disfrutado con las novelas de Pérez-Reverte, sobre todo con las primeras: "El maestro de esgrima", "La tabla de Flandes", "El club Dumás", ... (bueno, en realidad los finales siempre me decepcionaron un poco). Sería un chaquetero si afirmará no estar de acuerdo con muchas de las iniciativas y tareas impulsadas por Cristina Almeida en plena transición, sobre todo en defensa de los derechos de la mujer (cuando en este país el adulterio.
En cuanto a compartir o no sus opiniones y modales: separar la obra del autor.
Saludos.

Kinezoe dijo...

Comparto tu opinión, Sese. Gracias por la visita y por tu reconocimiento personal ;-)

Saludos.

Kinezoe dijo...

Precisamente es al autor a quien "no soporto". Y la obra, sinceramente, ya no me llama. Agradezco tu sinceridad, Licantropunk.

Saludos.

Aquí me quedaré... dijo...

Con él, ni un café tomaría. Cualquier cosa que dice o hace es ampulosa.

De ella no voy a decir nada.Por todo lo que tuvo que luchar por los derechos,especialmente de nosotras, las mujeres. Merece todos mis respetos.
No la conozco, aunque me han comentado los que sí la conocen que es un verdadero encanto y con una honradez fuera de dudas.

Saludos

Kinezoe dijo...

Dicho queda, Aquí me quedaré. Por supuesto que también merece todos mis respetos la segunda (e incluso el primero). Vaya por delante siempre el decoro y la educación.

Un saludo y muchas gracias por repasar entradas antiguas. Eres un sol ;-)

Aquí me quedaré... dijo...

Sí, un sol con nariz de payasa. ;-)

Perdón, respeto me merecen los dos. Vaya por delante el decoro y la educación.

Y ya puesta. No sé si con la honradez se triunfa o no. Eso, a mi, desde luego, no me importa.

Por el triunfo nunca traicionaria ni me traicionaria.

Vine para quedarme. Te pedí permiso y me lo concediste :)

Una de mis costumbre es leer desde el inicio. Cuando se escribe más para uno mismo y desde dentro.
No sé, parece que es extraño, pero me gusta hacerlo.


Un beso

Kinezoe dijo...

Interesante declaración de principios. Gracias de nuevo, Aquí me quedaré.

Un beso.