viernes, 30 de julio de 2010

Excelso y terapéutico Mozart



Paz de espíritu para el fin de semana de la mano de Mozart y una de mis obras favoritas: el concierto para piano y orquesta Nº 12 en La Mayor, K.414. Para escuchar reposadamente.

Os dejo los dos primeros movimientos: Allegro y Andante. Espero os gusten y os reporten prontos y múltiples beneficios. Dicen que esta música tiene efecto terapéutico... Lo creo a pies juntillas; no hay más que escuchar este virtuoso piano para comenzar a sentir un agradable y plácido cosquilleo interior...





Lienzo: Retrato de Mozart (sin acabar) pintado por su cuñado Joseph Lange alrededor del año 1783, más o menos cuando se escribió esta pieza.

12 comentarios:

Marisa dijo...

Pura relajación y tranquilidad. Muy apropiado para estos días en los que las altas temperaturas también elevan el mal humor.
El valor terapéutico de la música clásica no sólo ha sido demostrado para los que pululamos por este mundo sino en las futuras mamás, para sus bebitos, que les encanta este tipo de música :-)

Gracias por esta terapia, Kine.
Besos clásicos.

Elvira dijo...

Mozart es mi favorito por encima de todos. Y sus conciertos para piano y orquesta sublimes.

Gracias y un beso

Myra dijo...

Hola, Kine. Estoy contigo y con Marisa.
No hay nada como la música para encontrar la paz de espíritu, de alma.

Espero que me ayude también a soportar los calores que tan mal llevo..

Una maravilla de pieza la que nos has dejado.

Besos musicales.

Keith dijo...

Thanks for sharing that with us. Hope you have a great weekend.

Marcos Callau dijo...

Pues muy buen retrato de Robert Lange... y eso que está sin terminar. Muchas gracias por este post. Me hacía falta algo de música relajante.

Kinezoe dijo...

Hola, Marisa. Muy cierto lo de Mozart y los bebés, lo he escuchado muchas veces. Se dice incluso que viene bien hasta a las plantas: crecen mejor.
Me alegro de que te gustara esta música. Besitos.


También Mozart es mi favorito, Elvira. Cuando me quiero relajar me "enchufo" algo de su música. Manita de santo.
Besos.


Celebro que te gustara, Myra. Ahora con el calor no hay nada como echarse una pequeña siestecita mientras de fondo suena algo de Mozart. Se levanta uno nuevo y con ganas de comerse el mundo. Pruébalo ;)
Un beso.


You're welcome, Keith. Have a nice weekend you too. Thanks for stopping by my blog.


Te dejo aquí un enlace, Marcos, en el que puede apreciarse la parte que faltaba: todo el piano y el resto del cuerpo de Mozart.
Gracias a ti por pasarte por aquí. Un abrazo.


BUEN FIN DE SEMANA A TODOS Y FELICES VACACIONES AL QUE SE LAS TOME ESTOS DÍAS...

Lillu dijo...

Me encanta Mozart. Yo suelo tirar más de sus allegros porque me animan mucho :)

saluditos!

Mr. Lombreeze dijo...

Maravilloso.
"Creo que Mozart viene este fin de semana a la ciudad", decía Homer Simpson. Ojalá.
Me fastidia que alguien más listo que yo y antes que yo, dijera eso de que los movimientos lentos de Mozart los había compuesto Dios.

Francisco Machuca dijo...

Mozart es sublime una buena terapia para estos tiempos que corren de famatismo extremo,banderas,toros,fútbol.Mejor pasar de todo y no sacar conclusiones a nada.Me acerco a mi equipo de música y me pongo a Mozart.

Un fuerte abrazo,amigo.

Kinezoe dijo...

Celebro que te gustara, Lillu. Alegre, melancólico, travieso, elevado... hay un Mozart para cada ocasión, eso es lo grande.
Saluditos.


Hola, Mr. Lombreeze. Lo verdaderamente bueno de Mozart es que su música llega a casi todo el mundo. Podrás no ser un gran consumidor de este tipo de música, pero ante un Mozart es difícil no embelesarse...
Saludos.


Pues sí, Francisco, a veces es mejor pasar de todo y dejarse llevar por la música hasta esa otra época de grandes genios. Su belleza es muy saludable.
Un abrazo.

Fandestéphane dijo...

Yo puedo combinar perfectamente lo que se está cociendo y a Mozart...

Mi padre tocaba al piano algunas piezas de Mozart y de otros compositores, y eso sí que lo encuentro a faltar y no puedo combinarlo con nada...

Un abrazo

Kinezoe dijo...

Sé que viviste de cerca, pese a tu rebeldía, jeje... el tema de la música clásica. En el combinado está la virtud, Fande. Ahora mismo me preparo un Dry Martini... ;)

Fuerte abrazo, amigo.