miércoles, 26 de enero de 2011

"Algo sencillito"

Cine para gourmets es un estupendo lugar dedicado al cine donde el maestro GCPG, el gran chef de este rincón cinéfilo, nos deleita con su buen hacer y saber cinematográfico. Las más jugosas reseñas salpimentadas con juegos, a modo de desafío, y una pormenorizada cronología del cine, satisfarán hasta al más exigente de los paladares. Una de las últimas delicatessen que he tenido el placer de descubrir y degustar. Sin más dilación, aquí tienen la crónica, la gestación de una gran entrada.


Aprovecho el puente para cumplir con la deuda (lo prometido). Y cómo no, el folio en blanco, porque lo he hecho en papel, lejos de Internet y lo que aquí se cuece. ¿Por qué? Cuando uno escribe en su propio blog, parece que la cosa “está cantada”. Sigue uno la dinámica, el estilo (¿tenemos de eso? No lo sé, no lo creo), las diferentes secciones. Pero la propuesta de Kinezoe planteó muchísimos inconvenientes, a pesar de su recomendación de que fuera “algo sencillito”. ¡Ay, esas eran las palabras más duras! Y encima, el ejemplo de Cantinflas… No sé si os lo podéis imaginar. No sabía lo que escribir, y lo peor de todo, aún ahora no lo sé. Tal vez, si describo la situación de hoy, podréis llegar a entenderme mejor.

    - Las nueve de la mañana. Tomo el café, veo dibujitos con mi nene de dos años mientras desayuna, me digo: “hoy cumplo con Kine”. Y mientras transcurre el tiempo del desayuno, pienso que “ya casi es Navidad”. Y aquí las palabras terribles: “algo sencillito”. “Ya está, algo sobre la Navidad” –cuando se es simple, se puede llegar a ser muy simple: películas navideñas, las de antes y mejores, las de ahora y peores, las de siempre y las de nunca. Un tópico.

    - La mañana se fue complicando. El niño tenía decimillas de fiebre, más allá de eso la cosa parecía tranquila: vuelta a la normalidad en el espacio aéreo español -¿pelis de aviones?-, controladores aéreos expedientados y, de fondo, la conmemoración de los treinta y dos añitos que cumple la Constitución –lo único que pensé es que, por más vieja que se haga, uno siempre será más viejo-. Era un buen momento para empezar a trabajar, encendí el ordenador y navegué un ratito por Internet en busca de inspiración, “algo sencillito”. Tras media hora en la que el desasosiego se fue apoderando de mí, deduje que las noticias del día no debían ser mi inspiración: deseché la Constitución y sus derivados –ni pelis de la transición, ni personajes ilustres, ni el triunfo de la democracia. Y mucho menos me sentía inspirado para hablar de aviones.

    - Vale, dejémoslo aparcado. Ahora tienes otras cosas que hacer. Cumples con los quehaceres diarios, las rutinas y sus extras. Echas un rato de trabajo doméstico, otro rato con el trabajo que me traje a casa -¿por qué hará uno estas cosas?- y, poco antes de la hora de comer, pensé “algo sencillito” pero sin forma: Ya sabéis que, debido a la naturaleza de nuestros blogs, a veces desestimamos hablar de otros temas que también podrían resultar interesantes. ¿Por qué no hablar de algo ajeno a nuestro blog? Y aquí terminó mi pensamiento, porque nuevamente no se me ocurrió hablar de nada.

    - Después de comer aumentó el desasosiego. Venga, vamos a un clásico: la recomendación de una película, tal fragmento en youtube de tal otra, una banda sonora genial e incluso un autor por descubrir. Vale, en ese momento me quedé dormido, así que la euforia pasó a mejor vida. No es que durmiera gran cosa, pero fue suficiente.

    - Las siete de la tarde, la situación se va agravando. Cumplimos, mi mujer y yo, con una visita que queríamos hacer, volvemos a tiempo de jugar un rato con el nene, bañarlo y darle de cenar.

    - Ya hemos cenado, visto una peli y ahora quedo yo, animal más nocturno que mi mujer, y un folio emborronado y cada vez menos blanco. Pero todavía vacío. Un último pensamiento me acababa de invadir: “¿Por qué no corresponder con nuestro anfitrión escribiendo a “su manera”? Podría dedicarle algunos fotogramas de relojes de sol que la Sociedad de Astronomía de Málaga me dejó encargado; podría rescatar algún momento de jazz de alguna película que haya visto recientemente, algún momento musical como los que suele regalarnos; podría rememorar el personaje de Dean Martin que Kinezoe luce como avatar y que parece definirlo perfectamente.


Ahora bien, siento decir que mis buenas intenciones han acabado irremediablemente en la papelera de reciclaje. Es hora de pasar todas estas letras a un archivo y de pergeñar los últimos pensamientos: “Esto cómo iba… ¿en formato Word? ¿Imágenes en archivo adjunto? ¿El código del video, o un simple enlace a la página? ¿Los enlaces los pones tú, Kine, o los ponemos nosotros?” Preguntas absurdas para quien, alejado de Internet y lo que ahí se cuece, se puso a barruntar unas palabras de homenaje a nuestro anfitrión –sin elinks, ni embed, ni jpg-, “algo sencillito” únicamente para dar las gracias por este espacio que habla de cine, astros, música y más, y por el curioso concurso –porque era un concurso, que ya se me olvidaba-.

10 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues habrá, compa Kine, que darse una vueltecita por la página del compa CGPG: alguien con tan buen "trovar" seguro que pergeña algo que merece la pena. Como lo merece esto que tú nos brindas, vaya...

Un fuerte abrazo y seguimos trasteando.

Montse dijo...

Mis felicitaciones CGPG!! porque además de escribir "algo sencillito" ha descrito a la perfección lo que sentimos todos, más o menos, cuando nos falta inspiración o tema. Tiene mucho mérito querer agradar a un amigo, hacer todo lo posible por cumplir con lo prometido ¡y conseguirlo!.
No conozco tu blog, pero si es de cine y estás recomendado por Kine, no descuides que pasaré y ahora seré yo la que tendrá que cumplir.

Un saludo a los dos y a todos!

GCPG dijo...

Por mi parte, únicamente agradecer la oportunidad brindada, amigo Kine.

Tu elogio es exagerado, sin duda. Obviamente, ofrezco nuestra "casa" a tod@s los que quieran darse un paseo por las cocinas del cine, donde serán bien recibidos.

Saludos cinéfilos :-)

GCPG dijo...

Perdona, Montse, se ve que hemos escrito a la vez y no había leído tu comentario. Gracias por tus palabras. Espero que te guste el sitio.

@Manuel: vaya con el verbo pergeñar, jaja. Gracias por el comentario. Nos leemos.

Kinezoe dijo...

Nada, aquí no hay nada que agradecer, GCPG. El que está agradecido ─y encantado─ con las publicaciones recibidas soy yo. Disfruté mucho con la lectura de este ─no tan sencillito─ post tuyo. Jejeje... soy consciente de que os debí desconcertar un poco con aquellas directrices y consejos básicos del concurso, pero el resultado ha sido insuperable. No te desasosegaste en vano ;-)

Pues nada, amigo. Espero que no le durara mucho la fiebre a tu crío. Cuidaos ahora que hace fresquete... Un abrazo y hasta pronto. ¡Seguimos leyéndonos! ^_^

GCPG dijo...

La verdad es que las aportaciones han sido muy buenas (incluso las "fuera de concurso"), y estoy convencido de que el "premio" ha sido más una excusa que un objetivo para participar en el concurso.

Seguimos leyéndonos, claro está :-)

Marcos Callau dijo...

Pues para ser "algo sencillito" te ha quedado una entrada muy completa jejeje. Me gusta eso de escribir en un folio las entradas del blog. Debemos de seguir escribiendo a mano que si no se nos olvidará. Me psaré por el rincón de CGPG. Abrazos.

GCPG dijo...

Pues tengo que darte la razón, Marcos. Emborronar papeles nos permite un campo mucho más abierto que el de los editores de texto digitales. El papel siente el peso de la pluma transmitiéndole nuestra ansiedad y firmeza, es casi un acto amoroso. No creo que sienta nada parecido ante un procesador de textos, la verdad...

Saludos, y gracias por tu comentario. Será un placer recibirte en nuestro rincón.

David dijo...

Llego tarde. GCPG... estas maneras de resolver las deberes las he hecho yo muy a menudo (ja,ja). Eso sí, el contenido siempre distinto.
Un saludo.

GCPG dijo...

Cierto es, amigo David. De hecho, si me viera obligado (con placer, por supuesto) a escribir de nuevo "algo sencillo", me saldría algo completamente distinto, seguro.

Saludos